miércoles, 31 de octubre de 2012
martes, 30 de octubre de 2012
La beguda energètica catalana
P.D. No, no lo he hecho yo con Photoshop. Se trata de un producto real, entre otros, como el Licor Catar y el Refreskat. Aunque parece que los cátaros eran abstemios...
lunes, 29 de octubre de 2012
República de Weimar, capital Atenas
Creo que ya he mencionado en algún sitio en el blog que ya hace unos años estamos repitiendo la época de Entreguerras. Empezamos con unos años extremadamente creativos y liberales, rotos por la crisis económica (antes era la del 29), el crecimiento de la extrema derecha y fascista en Europa, el independentismo catalán en España y ahora ya están hablando de que en Grecia están a la altura de la República de Weimar en 1931. Está claro que Grecia no es la potencia que era Alemania en los años 20 y 30, pero hay que recordar que el fascismo no comenzó en Alemania, sino en Italia y Hitler inicialmente sólo trataba de imitar al Duce. Y en Grecia no sería muy difícil mover el sentimiento nacionalista, teniendo en cuenta que sigue manteniendo numerosos conflictos con su enemigo tradicional, Turquía, tanto en Chipre, como por la extracción de gas y petróleo en el Egeo. Una guerra entre Grecia y Turquía podría muy rápidamente convertirse en una guerra generalizada en los Balcanes y el Oriente próximo: Hungría, Bulgaria, Albania, Serbia, Rumanía, Siria, Líbano, Israel, Egipto, etc. todos países estables y sin rencillas con los vecinos.
Y es que Grecia está muy mal. La UE, con Alemania a la cabeza, ha decidido hacer de Grecia un ejemplo para los demás estados. Lo ha dicho Draghi claramente: «Muchos gobiernos todavía deben darse cuenta de que perdieron su soberanía nacional hace mucho tiempo. Debido a que en el pasado han permitido que su deuda se acumule, ahora dependen de la buena voluntad de los mercados financieros». Lo que no ha dicho, pero lo debe estar pensando, es «y os lo vamos a hacer pagar muy caro». Es decir, Grecia ha perdido su soberanía nacional. Como Alemania en 1931 por culpa de los pagos por reparaciones de la I Guerra Mundial. La decisión, tanto en Grecia ahora, como en Alemania entonces, ha sido pasar la factura a la población. La reacción, tanto entonces como ahora es la aparición de extremos tanto a la derecha, como a la izquierda, y un partido nazi extremamente fuerte que impone su ley violentamente en la calle. De hecho, Amanecer Dorado ha infiltrado la policía y de momento tienen carta blanca para hacer lo que quieren: apalear inmigrantes o maricones, o simplemente imponer su punto de vista en el teatro impunemente.
Y España lleva el mismo camino. Las medidas de ahorro de Rajoy todavía no han llegado al nivel de destrucción económica al que se ha llegado en Grecia, pero si los mercados vuelven a atacar y, en vez de tomar medidas que solucionen el problema, pide el rescate de la UE, en dos años estamos peor que Grecia. Y naturalmente, otros que parecen no haber aprendido la lección son los políticos españoles, entre los que incluyo con mucho cariño a los nacionalistas catalanes. Se ve que es el momento justo para pedir la independencia (por cierto, no olvidemos las palabras de Draghi sobre el tipo de soberanía que se tiene hoy en día). Y la reacción no se ha hecho esperar: los primeros fascistas ya están saliendo de la madera podrida. En los foros ya se empiezan a oír voces pidiendo sacar los tanques de paseo por Barcelona. No creo que la extrema derecha tarde mucho en recoger los frutos. Quizás los nacionalistas catalanes (incluyendo los independentistas) deberían estudiar su parte de responsabilidad en el estallido la Guerra Civil, en vez de siempre echar todas las culpas a los demás. Los actos tienen consecuencias de las que se es responsable.
Y uno se pregunta, ¿es que en la UE y en Berlín no estudian historia? ¿De verdad quieren llevarnos de vuelta a una guerra general en Europa? También se decía tras la I Guerra Mundial que iba a ser la última. Que sus horrores habían inmunizado Europa contra la guerra, y ya ves. ¿O es que la UE quiere pasar a la historia como la Sociedad de Naciones? Cuando ya la BBC está dando señales de alarma y el FMI cambia de opinión, quizás va siendo hora de cambiar la dirección antes de que caigamos todos por el precipicio. Si seguimos haciendo caso a los «expertos» y permitiendo que los grandes capitales destruyan nuestros estados, al final no va a quedar mucho que «rescatar». Deberíamos hacer un par de películas sobre la responsabilidad de Francia y Reino Unido en llevar a Alemania a una situación en la que la Hitler parecía la mejor solución, a ver si alguien despierta. Aunque lo dudo.
Y ya sé que estoy despotricando y que esto no va a solucionar nada, pero lo tranquilo que me he quedado.
Y es que Grecia está muy mal. La UE, con Alemania a la cabeza, ha decidido hacer de Grecia un ejemplo para los demás estados. Lo ha dicho Draghi claramente: «Muchos gobiernos todavía deben darse cuenta de que perdieron su soberanía nacional hace mucho tiempo. Debido a que en el pasado han permitido que su deuda se acumule, ahora dependen de la buena voluntad de los mercados financieros». Lo que no ha dicho, pero lo debe estar pensando, es «y os lo vamos a hacer pagar muy caro». Es decir, Grecia ha perdido su soberanía nacional. Como Alemania en 1931 por culpa de los pagos por reparaciones de la I Guerra Mundial. La decisión, tanto en Grecia ahora, como en Alemania entonces, ha sido pasar la factura a la población. La reacción, tanto entonces como ahora es la aparición de extremos tanto a la derecha, como a la izquierda, y un partido nazi extremamente fuerte que impone su ley violentamente en la calle. De hecho, Amanecer Dorado ha infiltrado la policía y de momento tienen carta blanca para hacer lo que quieren: apalear inmigrantes o maricones, o simplemente imponer su punto de vista en el teatro impunemente.
Y España lleva el mismo camino. Las medidas de ahorro de Rajoy todavía no han llegado al nivel de destrucción económica al que se ha llegado en Grecia, pero si los mercados vuelven a atacar y, en vez de tomar medidas que solucionen el problema, pide el rescate de la UE, en dos años estamos peor que Grecia. Y naturalmente, otros que parecen no haber aprendido la lección son los políticos españoles, entre los que incluyo con mucho cariño a los nacionalistas catalanes. Se ve que es el momento justo para pedir la independencia (por cierto, no olvidemos las palabras de Draghi sobre el tipo de soberanía que se tiene hoy en día). Y la reacción no se ha hecho esperar: los primeros fascistas ya están saliendo de la madera podrida. En los foros ya se empiezan a oír voces pidiendo sacar los tanques de paseo por Barcelona. No creo que la extrema derecha tarde mucho en recoger los frutos. Quizás los nacionalistas catalanes (incluyendo los independentistas) deberían estudiar su parte de responsabilidad en el estallido la Guerra Civil, en vez de siempre echar todas las culpas a los demás. Los actos tienen consecuencias de las que se es responsable.
Y uno se pregunta, ¿es que en la UE y en Berlín no estudian historia? ¿De verdad quieren llevarnos de vuelta a una guerra general en Europa? También se decía tras la I Guerra Mundial que iba a ser la última. Que sus horrores habían inmunizado Europa contra la guerra, y ya ves. ¿O es que la UE quiere pasar a la historia como la Sociedad de Naciones? Cuando ya la BBC está dando señales de alarma y el FMI cambia de opinión, quizás va siendo hora de cambiar la dirección antes de que caigamos todos por el precipicio. Si seguimos haciendo caso a los «expertos» y permitiendo que los grandes capitales destruyan nuestros estados, al final no va a quedar mucho que «rescatar». Deberíamos hacer un par de películas sobre la responsabilidad de Francia y Reino Unido en llevar a Alemania a una situación en la que la Hitler parecía la mejor solución, a ver si alguien despierta. Aunque lo dudo.
Y ya sé que estoy despotricando y que esto no va a solucionar nada, pero lo tranquilo que me he quedado.
domingo, 28 de octubre de 2012
sábado, 27 de octubre de 2012
jueves, 25 de octubre de 2012
miércoles, 24 de octubre de 2012
El reino de los sarasas II
Como íbamos diciendo, hasta hace poco pensaba que España era un caso parecido al de Portugal o Francia, en el que no hubo grandes escándalos relacionados con la homosexualidad. En Portugal por ejemplo, hubo varios casos, pero se ocultaron para evitar el escándalo. Quizás el mayor escándalo fue cuando el Gobernador civil de Lisboa prohibió en 1923 algunos libros que trataban sobre el tema. Nada realmente espectacular.
Pero navegando por esos océanos insondables que es Internet, me he encontrado con esta entrevista en el Diario de Sevilla con Francisco Vázquez García, catedrático de filosofía de la Universidad de Cádiz. Resulta que el 18 de octubre de 1898 el diario El Nacional del diputado malagueño Adolfo Suárez Figueroa publica un artículo titulado «El reino de los sarasas». En el artículo acusa al gobernador civil de Cádiz, el mallorquín Pascual Ribot Pellicer, de organizar la prostitución masculina en la ciudad. La prueba aportada eran las cartillas sanitarias obligatorias que estos prostitutos pagaban. En realidad parece que era el jefe del servicio de higiene especial (o sea, de la prostitución) quien había introducido el control de los burdeles de «invertidos», al igual que se hacía con los burdeles heterosexuales, con sus impuestos y todo.
El escándalo fue mayúsculo. Las tropas que iban a Cuba salían de Cádiz, por lo que enseguida se relaciono la «abundancia» de prostitución homosexual en la ciudad con la pérdida de virilidad de las tropas y la derrota en la Guerra de Cuba. Ribot, cuñado de Maura, tuvo que dimitir. También dimitió el ministro de fomento, Gamazo, cuando se descubrió que había amenazado a Suárez Figueroa. De hecho, Francisco Vázquez cree que el escándalo es el origen de la fama que tiene Cádiz de ser un «nido de maricones».
Dejo aquí algunos artículos sobre el asunto que he encontrado en la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional.
- La Dinastía, (Barcelona). 13/6/1897 (¿?), página 3.
- El Siglo futuro. 21/10/1898, n.º 7.145, página 3.
- La Correspondencia de España. 22/10/1898, n.º 14.872, página 2.
- El año político de 1989, artículo «La cuestión Ribot», pág 439 y ss.
martes, 23 de octubre de 2012
El reino de los sarasas I
Hasta ahora siempre había pensado que en España no había habido escándalos homosexuales a finales del siglo XIX y principios del XX. Casi todos los países europeos tuvieron los suyos, empezando con el juicio a Oscar Wilde en la Inglaterra victoriana, aunque hubo antecedentes en el grupo de la calle Vere, detenidos en 1810, y el escándalo de la calle Cleveland, en 1889, en el que se vio envuelto el príncipe Alberto, duque de Clarence, hijo mayor del Príncipe de Gales y, por lo tanto, destinado a ser rey del Reino Unido. Pero fue la condena de Wilde la que tuvo un impacto enorme en toda Europa. Wilde era un literato bien conocido en el continente y su juicio ventiló los «sucios negocios» del autor, hizo pública por primera vez la homosexualidad, que apareció en todos los periódicos, ya que Wilde que no quiso ocultar sus preferencias, ni huir cuando tuvo la oportunidad.
Pero sobre todo Alemania los tuvo muy sonados y muy duraderos, ya que los escándalos se siguieron hasta mitad del siglo XX. Empezaron en 1902 con los rumores sobre jovencitos que Alfred Krupp mantenía en Capri, que llevaron al potentado del acero a suicidarse poco después. Siguieron con el escándalo Harden-Eulenburg, en el que se vio envuelto el círculo íntimo del emperador Guillermo II de Alemania. Es posible que este escándalo precipitase la I Guerra Mundial, ya que el Káiser se vio avocado a alejarse de los consejeros que había escuchado hasta el momento y se acercó a grupos más agresivos y más militaristas. Más tarde, durante la II Guerra Mundial, tenemos el escándalo Blomberg-Fritsch y la Noche de los cuchillos largos, en los que los nazis usaron la homosexualidad (entre otros asuntos) para deshacerse de enemigos políticos.
Otro escándalo de enorme repercusión fue el de Alfred Redl, jefe del servicio de inteligencia militar del Imperio austrohúngaro. Redl, que había modernizado enormemente el servicio secreto del ejército, fue chantajeado por los rusos, que habían descubierto que era homosexual. Cuando se destapó, el escándalo fue tal, que los homosexuales fueron marcados como peligrosos para el estado en toda Europa y todos los países europeos trataron de descubrir y expulsar a los homosexuales de sus aparatos de gobierno y del ejércitos, porque «representaban una amenaza para el país».
En Italia tenemos el scandalo dei pompieri de 1909, en el que se vio envuelto el cuerpo de bomberos de Milán, escándalo que se saldó con la dimisión del alcalde de Milán, el marqués Ettore Ponti, y el duelo a florete de dos abogados. Y un año antes tenemos un escándalo en el servicio de telégrafos de Bolonia, donde los jóvenes mensajeros de telégrafos daban más servicios de los esperados.
En los Países Bajos está el caso de Leopold Abraham Ries, Tesorero General. Ries vio destruida su carrera cuando un joven mentiroso patológico lo acusó de haber mantenido relaciones sexuales con él a cambio de dinero. Aunque nunca se pudo probar el hecho, Ries nunca llegó a recuperar su posición y emigró a EE.UU.
Todos estos escándalos no son más que la punta del iceberg. Existían innumerables otros que sólo afectaban a maridos, vecinos o jefes. Los suicidios se sucedían a menudo cuando el honor y la reputación de un hombre habían sido destruidos, aunque sólo fuese por rumores insistentes. Y muchas veces no les quedaba más remedio, ya que un escándalo de este tipo representaba la muerte social del afectado, que de repente era tratado como un apestado por socios, amigos e incluso la familia. Eso, cuando directamente no era víctima de violencia física.
Muchos otros se decidían por el exilio. Los ingleses se iban a Francia. Los Alemanes a Italia. Los Franceses al Mediterráneo sur. Los pocos que se quedaban y luchaban formaron el primer movimiento homosexual. Auténticos héroes que se enfrentaron a los prejuicios y la persecución de toda la sociedad en la que vivían, incluidos a menudo su propia familia.
Existe otro grupo de escándalos en las dos décadas posteriores a la II Guerra Mundial, época en la que dominaba la hipocresía y la mojigatería sexual. En Inglaterra tenemos el caso de los Cinco de Cambridge, en Suecia el asunto Haijby y el escándalo Kejne, en Italia los casos de Balletti verdi y Aldo Braibanti, en Alemania no hubo ningún caso de relieve, pero numerosos homosexuales se quitaron la vida o se exiliaron durante una ola de persecución en Fráncfort, y en Estado Unidos la deserción de Martin y Mitchell, el escándalo de Boise y naturalmente el terror lila de McCarthy. Muchos de estos casos son de chantajes o de homosexuales que se pasan al enemigo por despecho. La reacción en todos los casos fue de histeria y caza de brujas. La solución más fácil hubiese sido aceptar la homosexualidad y así quitar cualquier poder a los que hacían chantajes, consiguiendo de rebote una sociedad más justa y libre. Pero los prejuicios nunca fueron lógicos y se hizo precisamente lo contrario: aumentar la persecución, aumentando así el poder de los chantajistas sobre sus víctimas.
¿A qué viene este rollo, si he empezado hablando de España? Pues sirve de introducción para la siguiente entrada del blog, que se publicará mañana.
Pero sobre todo Alemania los tuvo muy sonados y muy duraderos, ya que los escándalos se siguieron hasta mitad del siglo XX. Empezaron en 1902 con los rumores sobre jovencitos que Alfred Krupp mantenía en Capri, que llevaron al potentado del acero a suicidarse poco después. Siguieron con el escándalo Harden-Eulenburg, en el que se vio envuelto el círculo íntimo del emperador Guillermo II de Alemania. Es posible que este escándalo precipitase la I Guerra Mundial, ya que el Káiser se vio avocado a alejarse de los consejeros que había escuchado hasta el momento y se acercó a grupos más agresivos y más militaristas. Más tarde, durante la II Guerra Mundial, tenemos el escándalo Blomberg-Fritsch y la Noche de los cuchillos largos, en los que los nazis usaron la homosexualidad (entre otros asuntos) para deshacerse de enemigos políticos.
Otro escándalo de enorme repercusión fue el de Alfred Redl, jefe del servicio de inteligencia militar del Imperio austrohúngaro. Redl, que había modernizado enormemente el servicio secreto del ejército, fue chantajeado por los rusos, que habían descubierto que era homosexual. Cuando se destapó, el escándalo fue tal, que los homosexuales fueron marcados como peligrosos para el estado en toda Europa y todos los países europeos trataron de descubrir y expulsar a los homosexuales de sus aparatos de gobierno y del ejércitos, porque «representaban una amenaza para el país».
En Italia tenemos el scandalo dei pompieri de 1909, en el que se vio envuelto el cuerpo de bomberos de Milán, escándalo que se saldó con la dimisión del alcalde de Milán, el marqués Ettore Ponti, y el duelo a florete de dos abogados. Y un año antes tenemos un escándalo en el servicio de telégrafos de Bolonia, donde los jóvenes mensajeros de telégrafos daban más servicios de los esperados.
En los Países Bajos está el caso de Leopold Abraham Ries, Tesorero General. Ries vio destruida su carrera cuando un joven mentiroso patológico lo acusó de haber mantenido relaciones sexuales con él a cambio de dinero. Aunque nunca se pudo probar el hecho, Ries nunca llegó a recuperar su posición y emigró a EE.UU.
Todos estos escándalos no son más que la punta del iceberg. Existían innumerables otros que sólo afectaban a maridos, vecinos o jefes. Los suicidios se sucedían a menudo cuando el honor y la reputación de un hombre habían sido destruidos, aunque sólo fuese por rumores insistentes. Y muchas veces no les quedaba más remedio, ya que un escándalo de este tipo representaba la muerte social del afectado, que de repente era tratado como un apestado por socios, amigos e incluso la familia. Eso, cuando directamente no era víctima de violencia física.
Muchos otros se decidían por el exilio. Los ingleses se iban a Francia. Los Alemanes a Italia. Los Franceses al Mediterráneo sur. Los pocos que se quedaban y luchaban formaron el primer movimiento homosexual. Auténticos héroes que se enfrentaron a los prejuicios y la persecución de toda la sociedad en la que vivían, incluidos a menudo su propia familia.
Existe otro grupo de escándalos en las dos décadas posteriores a la II Guerra Mundial, época en la que dominaba la hipocresía y la mojigatería sexual. En Inglaterra tenemos el caso de los Cinco de Cambridge, en Suecia el asunto Haijby y el escándalo Kejne, en Italia los casos de Balletti verdi y Aldo Braibanti, en Alemania no hubo ningún caso de relieve, pero numerosos homosexuales se quitaron la vida o se exiliaron durante una ola de persecución en Fráncfort, y en Estado Unidos la deserción de Martin y Mitchell, el escándalo de Boise y naturalmente el terror lila de McCarthy. Muchos de estos casos son de chantajes o de homosexuales que se pasan al enemigo por despecho. La reacción en todos los casos fue de histeria y caza de brujas. La solución más fácil hubiese sido aceptar la homosexualidad y así quitar cualquier poder a los que hacían chantajes, consiguiendo de rebote una sociedad más justa y libre. Pero los prejuicios nunca fueron lógicos y se hizo precisamente lo contrario: aumentar la persecución, aumentando así el poder de los chantajistas sobre sus víctimas.
¿A qué viene este rollo, si he empezado hablando de España? Pues sirve de introducción para la siguiente entrada del blog, que se publicará mañana.
lunes, 22 de octubre de 2012
Falacias de los nacionalismos
Aquí os dejo algunas de las respuestas o argumentos estándar de los nacionalistas (¿periféricos?) en sus discusiones. Casi todas se pueden resumir en «somos superiores», pero toman formas diversas:
- «Mi país imaginario es mejor que tu país real»
- «Todos los [póngase aquí su nacionalidad preferida] piensan igual que yo»
- Y su corolario, «si no piensas como yo, no eres [póngase aquí su nacionalidad preferida]»
- «Si no aceptas pulpo como animal de compañía me llevo el Escatérgories»
- «No nos entiendes»
- «Nos despreciáis y os burláis de nosotros»
- «Nosotros no tenemos nada en contra vuestro»
- «Hemos hecho tanto por vosotros»
- «Esto son tradiciones propias y esto otro no»
- «Yo no tengo nada contra esos [póngase aquí su nacionalidad odiada], pero...»
- «Somos un pueblo oprimido»
- «Nos están robando»
- «Cuando seamos independientes, el hambre del mundo desaparecerá»
- «Nos tienen envidia»
- «Nos estamos dejando engañar [somos demasiado buenos]»
- «Sois todos unos fascistas»
- «Somos diferentes»
- «Yo sólo estoy orgulloso de mi país, tu en cambio eres un fascista opresor»
- «Mira que no quiero, pero me estás obligando a ser independentista»
- «Si no piensas como yo, ya te estás yendo del país»
- «El 12 de junio de 1369, a la cuatro y media de la tarde, Pedro Martínez de Villapequeña del Pinar dijo a su primo Salustio que no le caíamos bien»
- «Yo no voté esa constitución»
- «Sólo queremos que nos dejen en paz»
- «Nos ignoran»
- «Tu estado es heredero del régimen de Franco»
- «Mis instituciones provienen de la II República / la Edad Media / la Edad del Hierro / las cuevas de Altamira»
- «Están viviendo de nuestro dinero»
- «Somos un país / un pueblo desde hace 1000 / 2000 / 10.000 años»
- «Tu estado es un ente artificial»
- «Eso no es más que un hecho puntual / nosotros no somos así / ese no es un auténtico [póngase aquí su nacionalidad preferida]»
- «No nos conocen»
- «Si no piensas como yo es que eres un fascista»
- «Ese hecho puntual te caracteriza, es parte de la personalidad de todos y cada uno de tus compatriotas»
- «Esa ley no me conviene, así que no la respeto»
- «Nosotros somos trabajadores, abiertos y modernos [, al contrario que otros...]»
- «Me has ofendido» o su equivalente «¿¡Cómo te atreves a criticarme!?»
- «Es de aquí quien vive y se siente de aquí... y además habla [ponga aquí su lengua preferida], baila [ponga aquí su baile folclórico preferido] y opina igual que yo... y además ha nacido aquí... de padres de aquí...»
domingo, 21 de octubre de 2012
Ojos que no ven corazón que no siente
Parece que en cinismo, chulería y manipulación no hay quien gane a las derechas. En respuesta a las protestas, la mejor solución que han encontrado es ocultarlas, prohibir hablar de ellas y criminalizar a los que protestan. Está claro que echan de menos los años de Franco, cuando los verdes daban palos a los estudiantes. No sólo España, pero también España está descendiendo por la pendiente del fascismo y el autoritarismo. Aquí dejo una de las imágenes que se ha convertido en icónica de la represión policial, una de las que quieren ocultar:
Pero hay que decir que nosotros los hemos votado. Una gran mayoría del pueblo español los votó y les regaló una mayoría absoluta. A sabiendas de lo que estaba pasando en los gobiernos del PP de Madrid y Valencia, con toda la corrupción y violencia que se podía leer a diario en los periódicos. Con todo el tufo de hipocresía y falsa moralina que desprenden. ¡Pero si en Madrid se dedicaban a espiarse unos a otros! ¿qué se puede esperar de esta gente? Si hay algún culpable son los españoles que se dejaron engañar (por enésima vez) por promesas y votaron (contra Zapatero) por despecho. Quisiera recordar aquí que hay más de dos partidos.
Pero hay que decir que nosotros los hemos votado. Una gran mayoría del pueblo español los votó y les regaló una mayoría absoluta. A sabiendas de lo que estaba pasando en los gobiernos del PP de Madrid y Valencia, con toda la corrupción y violencia que se podía leer a diario en los periódicos. Con todo el tufo de hipocresía y falsa moralina que desprenden. ¡Pero si en Madrid se dedicaban a espiarse unos a otros! ¿qué se puede esperar de esta gente? Si hay algún culpable son los españoles que se dejaron engañar (por enésima vez) por promesas y votaron (contra Zapatero) por despecho. Quisiera recordar aquí que hay más de dos partidos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

























